UBS ha mantenido una perspectiva neutra sobre el yen japonés, incluso mientras las recientes intervenciones coordinadas en materia de divisas proporcionaban un alivio temporal a la moneda. El banco destacó que la intervención no abordaba los factores estructurales subyacentes que impulsan el tipo de cambio USD/JPY a valores más altos.
La divergencia entre la política monetaria de EE. UU. y Japón sigue siendo el principal impulsor de la debilidad del yen, según UBS. La postura hawkish de la Reserva Federal contrasta con el ajuste gradual del Banco de Japón (BOJ), lo que mantiene la presión al alza sobre el par USD/JPY. El banco prevé que el tipo de cambio se establecerá en 160 a finales de 2026 y en 158 a mediados de 2027, lo que refleja las expectativas de niveles elevados sostenidos.
UBS observa que un cambio sostenido del USD/JPY requeriría datos económicos más débiles de EE. UU., suficientes para alentar a la Fed a relajar la política, junto con medidas más resolutas del BOJ para restaurar la confianza en el yen. Hasta que estas condiciones se hagan efectivas, se espera que el par de divisas opere dentro de un rango elevado, limitado por la divergencia de políticas entre los dos bancos centrales.













