El Senado de los Estados Unidos está programado para votar el 15 de septiembre sobre la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales, también conocida como la Ley de Claridad, después de los retrasos que impidieron el progreso antes del receso estival. La legislación, que aprobó la Cámara de Representantes en 2023, tiene como objetivo establecer un marco regulatorio para los activos digitales en los Estados Unidos, al abordar la inseguridad de larga data en el sector.
La aprobación de la propuesta definiría las responsabilidades regulatorias entre la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión Nacional de Comercio de Productos Futuros (CFTC). En concreto, permitirá aclarar qué activos digitales se clasifican como valores bajo la supervisión de la SEC y cuáles quedan bajo la jurisdicción de la CFTC como productos digitales. Se espera que esta distinción reduzca los riesgos de aplicación para las bolsas y los emisores, al tiempo que ofrece vías de cumplimiento más claras para las instituciones financieras tradicionales.
Los defensores argumentan que la Ley de claridad podría acelerar la adopción general al legitimar la clase de activos y reducir la amenaza de acciones regulatorias abruptas. La legislación sigue la promulgación en 2023 de la Ley Genius, que proporcionó una estructura regulatoria para las stablecoins y contribuyó a su crecimiento de emisión. Se prevé un impacto similar para la industria criptográfica en general si la Ley de claridad se convierte en ley.
La votación del 15 de septiembre determinará si el proyecto de ley avanza para un debate más profundo y una votación final. Los observadores políticos observan la urgencia que precede las elecciones intermedias de noviembre, que podrían alterar la composición del Senado y cambiar potencialmente las prioridades legislativas. El resultado sigue siendo incierto, dada la naturaleza históricamente polémica de la regulación de las criptomonedas en los Estados Unidos.












