La actividad en el sector servicios de Estados Unidos se aceleró en agosto, alcanzando su nivel más alto en 20 meses, según los datos preliminares de S&P Global. El índice de los administradores de compras del sector servicios (PMI), ajustado por efectos estacionales, aumentó hasta el 56,8 desde el 54,6 de julio, superando las expectativas del mercado, que eran del 53,9. Esta lectura marcó la expansión más fuerte desde diciembre de 2024.
Sin embargo, la actividad manufacturera mostró signos de debilitamiento. El PMI manufacturero se redujo a 53,2 en agosto, desde 53,9 en el mes anterior, quedando por debajo de las previsiones y indicando un ritmo de expansión más lento. El PMI compuesto, que combina ambos sectores, subió a 56,0 desde 54,5, superando las previsiones de 54,0.
La divergencia entre los sectores refleja el cambio del impulso del crecimiento en la economía más grande del mundo, con la actividad de los servicios rebasando a la manufacturera. S&P Global atribuyó la desaceleración de la manufactura a la reducción de la formación de inventarios y a las interrupciones en la cadena de suministro vinculadas al conflicto que continúa en Oriente Medio. Los problemas de suministro alcanzaron niveles no vistos en cuatro años, lo que limitó la producción de muchas empresas.
La presión de los precios siguió siendo alta en todo el sector privado, ya que las empresas advirtieron de posibles nuevos incrementos si los costes energéticos aumentan. Pese a estos factores adversos, las condiciones generales del negocio mejoraron, y el crecimiento de la producción se aceleró hasta alcanzar el ritmo más rápido en más de cuatro años durante el tercer trimestre hasta la fecha.
El sentimiento de los empleadores con respecto a las contrataciones también mostró signos de recuperación, ya que las empresas aumentaron su confianza de que el impacto negativo de las tensiones geopolíticas y los aranceles de Estados Unidos estaba disminuyendo. Los datos de la encuesta señalaron una tasa de crecimiento anualizado del PIB en el tercer trimestre del 3,0 %, frente al ritmo del 1,5 % registrado en el segundo trimestre.












