Los empleadores privados de Estados Unidos aumentaron las contrataciones hasta una media de 11.750 puestos de trabajo semanales en las cuatro semanas que finalizaron el 8 de agosto, frente a 9.500 en el periodo anterior, según los datos preliminares de ADP Research publicados el martes.
La aceleración marcó la segunda semana consecutiva de aumento de las crecientes nóminas privadas, después de que una encuesta separada de ADP mostrase que el empleo privado aumentó en 44.000 puestos de trabajo en julio, en claro descenso con respecto a los 95.000 de junio. Estos datos destacan una tendencia laboral desigual, ya que los últimos datos apuntan a un menor impulso de contratación en comparación con principios de año.
Las revisiones de los datos de nómina del Departamento de Trabajo de Estados Unidos para mayo y junio revelaron un ajuste a la baja de 103.000 empleos, reduciendo las ganancias anteriores. Estas revisiones siguen un informe del mercado laboral de julio que mostró, de forma inesperada, las pérdidas de empleos, lo que aumentó las preocupaciones sobre la resistencia económica frente a las persistentes presiones inflacionarias.
Los inversores están siguiendo de cerca los indicadores del mercado laboral al evaluar la posible trayectoria de la política de la Reserva Federal. Los funcionarios de la Reserva Federal han señalado la necesidad de abordar la inflación, impulsada en parte por las interrupciones en el suministro de energía relacionadas con el conflicto en Irán. Un debilitamiento sostenido del empleo podría propiciar una postura más cautelosa respecto a los ajustes de tipos de interés en las próximas reuniones de política monetaria.













