El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos está dispuesto a ampliar el alcance de las sanciones secundarias contra las entidades y los países que mantienen relaciones comerciales con Irán, según una fuente familiarizada con el asunto. Esta medida forma parte de una campaña de presión económica intensificada liderada por la Administración Trump para obligar a Teherán a poner fin al bloqueo de seis meses del Estrecho de Ormuz, que ha interrumpido las exportaciones deenergía del Golfo Pérsico.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, tiene programado exponer las medidas ampliadas en una conferencia de prensa a las 14:00 hora de Brasilia el lunes. El anuncio recalcará que los países que no se alineen con la política estadounidense corren el riesgo de ser excluidos del sistema financiero basado en el dólar, lo que implica restricciones para las mayores corporaciones y entidades vinculadas al Estado.
La campaña, descrita por el presidente Donald Trump y por Bessent como un «Día D económico», tiene como objetivo lanzar una última advertencia a los socios mundiales para que rompan los lazos económicos con Irán. El Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico para los envíos de petróleo, y el bloqueo prolongado agrava la volatilidad del mercado energético regional.
La acción del Tesoro sigue a meses de tensión creciente, durante los cuales Estados Unidos ha tratado de aislar económicamente a Irán y ha mantenido la presión sobre sus representantes regionales. Se espera que el marco de sanciones ampliado se centre en una gama más amplia de sectores, incluidos instituciones financieras, compañías navieras y comerciantes de energía que participen en transacciones con entidades iraníes.












