Los Estados Unidos anunciaron el miércoles que habían frustrado una operación de piratería china que afectó a varias agencias federales, como el Departamento de Justicia, la NASA, la Reserva Federal y el Senado de los Estados Unidos.
Las autoridades federales han confiscado dominios asociados con dos plataformas de piratería informática, QScan y QTRouter, utilizadas en la campaña cibernética, según el Departamento de Justicia. Esta operación constituye un importante incremento en los esfuerzos para contrarrestar las amenazas cibernéticas patrocinadas por estados que se orientan hacia instituciones estadounidenses.
El anuncio sigue un patrón de incidentes cibernéticos recurrentes atribuidos a actores vinculados al Estado chino, aunque Beijing ha negado sistemáticamente su participación en dichas actividades. La interrupción pone de manifiesto las tensiones en curso sobre el espionaje digital y la vulnerabilidad de la infraestructura gubernamental crítica ante las operaciones cibernéticas extranjeras.












