La confianza del consumidor de Estados Unidos disminuyó por segundo mes consecutivo en agosto, reflejando las persistentes presiones inflacionarias y los altos costes de energía.
El Índice de Confianza de los Consumidores de The Conference Board cayó a 89,4 frente al 90,2 revisado hacia abajo en julio, dijo el martes el grupo de investigación. La cifra de julio fue originalmente reportada como 90,8. Los economistas consultados por Reuters esperaban una caída a 90,2.
«La confianza del consumidor se fortaleció ligeramente en agosto por segundo mes consecutivo», dijo Dana Peterson, directora economista de la Conference Board. Las evaluaciones escritas de los consumidores sobre los factores económicos fueron ligeramente más pesimistas durante el mes, y las preocupaciones por las tendencias de precios, especialmente el petróleo y la gasolina, permanecieron elevadas.
Los precios de la energía, impulsados por las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente, continúan ejerciendo presión sobre el gasto de los consumidores. La tasa de inflación de EE. UU. se situaba en el 3,4 % en julio, un ligero descenso respecto al 3,5 % de junio, según datos oficiales.
El informe de Conference Board sigue indicaciones recientes de que los consumidores estadounidenses siguen siendo reservados en un contexto de inflación persistente y aumento de los costes de los combustibles, lo que ha moderado el gasto discrecional y ha pesado sobre el sentimiento económico en general.












