Se espera que el mercado del aluminio de los Estados Unidos siga siendo ajustado a corto plazo, pese a los recientes ajustes de los aranceles de importación, según un análisis técnico de las tendencias de precios y las variables fundamentales del mercado.
El análisis indica que las presiones del lado de la oferta continuarán superando las fluctuaciones de la demanda, lo que mantendrá al mercado en un estado de desequilibrio. Los recientes cambios de política destinados a aliviar las cargas tarifarias de ciertas importaciones de aluminio no han alterado el estrechez subyacente, según señala el informe, ya que la producción interna sigue siendo insuficiente para satisfacer la demanda industrial.
Los precios del aluminio han oscilado cerca de máximos multianuales en los últimos meses, reflejo de una persistente escasez en el mercado. El análisis destaca que, incluso con modificaciones tarifarias, es poco probable que el déficit estructural en la oferta de aluminio en los EE. UU. se solucione rápidamente. Los consumidores industriales, incluidos los sectores del automóvil y de la construcción, continúan enfrentando costos elevados debido a la limitada disponibilidad de aluminio primario.
El informe prevé que, a menos que se pongan en funcionamiento nuevas capacidades de fundición o se amplíen considerablemente los canales de suministro secundario, el mercado seguirá estando limitado. Los niveles de apoyo para los precios del aluminio se han identificado cerca de los máximos anteriores, con resistencia observada en los picos recientes. El análisis no especifica una fecha para una potencial normalización de las condiciones de suministro.
A más largo plazo, las perspectivas dependen de si los ajustes tarifarios logran incentivar importaciones adicionales o si la producción nacional puede aumentar. Por el momento, el análisis indica que el mercado probablemente permanecerá constante, con precios que serán sensibles a cualquier otro trastorno en las cadenas de suministro o a cambios en las políticas.












