El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó el miércoles un anuncio para ampliar temporalmente las cuotas de importación libre de aranceles para la carne de vacuno magra en 300.000 toneladas, con el objetivo de frenar los precios récord para los consumidores, impulsados por el menor nivel de existencia de ganado en casi 75 años.
La escasez de ganado se debe a una prolongada sequía y a incendios forestales que han reducido el tamaño de las lonjas en las principales regiones productoras de ganado. Los futuros del ganado vivo cayeron un 0,72% hasta 218,50 el 25 de agosto, reflejando la sensibilidad del mercado a las restricciones de la oferta.
Esta medida sigue las restricciones anteriores de Trump sobre las importaciones de ganado de México para evitar la propagación del gusanillo del Nuevo Mundo. Sin embargo, las cuotas ampliadas han recibido críticas inmediatas de grupos agrícolas nacionales, incluida la American Farm Bureau Federation, que advirtió en una carta que reducir los aranceles podría perjudicar a los ganaderos estadounidenses.
En Brasil, la asociación de la industria de la carne vacuna, Abiec, señaló que esta iniciativa podría presentar una oportunidad para los exportadores, indicando que, aunque Brasil se puede beneficiar de la ampliación de las cuotas, no es el único proveedor potencial. El anuncio coincide con la reanudación gradual de ciertos puertos de ganado a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México esta semana.
La proclamación se enfoca específicamente en la carne de res magra, un segmento en el que la oferta nacional ha sido más limitada. La ganadería de ganado bovino en Estados Unidos se encuentra actualmente en su nivel más bajo desde 1951, según datos de la industria.













