Se espera que Rusia prolongue la prohibición de exportación de diesel hasta septiembre, ya que persisten las carencias de combustible en el país, según fuentes cercanas al asunto.
La restricción, que originalmente se introdujo del 8 al 31 de julio para estabilizar el mercado interno, se amplió posteriormente para los productores de combustible hasta el 31 de agosto. Las fuentes indican ahora que esta medida podría prolongarse aún más, con una fuente que señala que se llevan a cabo discusiones sobre una extensión hasta finales de 2026. La prohibición se aplica a las exportaciones de diesel, mientras que las exportaciones de diesel para no productores y de gasolina para motores siguen siendo prohibitivas hasta el 31 de enero de 2027. Las exportaciones de combustible de aviación también están restringidas hasta el 30 de noviembre de 2026.
La extensión se produce en medio de la persistente escasez de combustible en regiones clave, incluida Moscú, donde el 20 de agosto se formaron largas colas en las estaciones de Gazprom Neft. Varias refinerías permanecen parado tras los repetidos ataques con drones ucranianos, lo que interrumpe la producción y las cadenas de suministro. Un breve alivio de la escasez a finales de julio resultó provisional, y las interrupciones regionales volvieron a surgir en agosto.
El viceprimer ministro Alexander Novak afirmó la semana pasada que el gobierno aún no había decidido si levantaría la prohibición, alegando que no había escasez de diésel en el país. Señaló que varias refinerías habían completado tareas de mantenimiento y habían vuelto a suministrar mayores volúmenes de combustible. El Ministerio de Energía de Rusia no respondió a las solicitudes de comentarios.













