La inflación suiza aceleró hasta el 0,8% en agosto, desde el 0,4% correspondiente al mes anterior, informó este jueves la Oficina Federal de Estadística (FSO).
La ganancia, la más alta desde principios de 2024, puso fin a una fase de varios meses de ralentización del crecimiento de los precios. Las tensiones geopolíticas renovadas en Oriente Medio empeoraron la volatilidad del mercado energético, lo que impulsó los precios mundiales del petróleo y de los combustibles.
Los costes energéticos internos fueron los principales impulsores del avance, ya que el precio del petróleo, el gasóleo y el queroseno aumentaron. Los alquileres de vivienda también contribuyeron al aumento, reflejando la presión persistente en el mercado del alquiler. Los bienes importados, en particular los relacionados con la energía, registraron un marcado aumento después de meses de moderación.
Los últimos datos subrayan la sensibilidad de la inflación suiza a los golpes externos en el sector de la energía, a pesar de la dinámica de precios relativamente estable interna del país.













