La inflación suiza subió al 0,8% en agosto, desde el 0,4% del mes anterior, según datos publicados el jueves por la Oficina Federal de Estadística (FSO).
Este aumento supuso la tasa de inflación más alta desde principios de 2024 y puso fin a varios meses de desaceleración constante del crecimiento de los precios. El FSO atribuyó la aceleración principalmente a los mayores costes de la energía, incluidos aumentos en los precios del petróleo, del diésel y del combustible para calefacción. Los alquileres de vivienda también contribuyeron al aumento del índice de precios al consumo.
Los precios de las mercancías importadas aumentaron considerablemente durante el mes, lo que amplió aún más la presión ascendente sobre la inflación. El FSO observó que la nueva tensión geopolítica en el Oriente Medio había contribuido al alza de los precios globales de la energía, lo que se trasladó a los costes domésticos de los combustibles y el calor.
El dato de agosto sigue un periodo de moderación de la inflación en Suiza, donde el crecimiento de los precios había disminuido desde los anteriores máximos alcanzados en 2023 y a comienzos de 2024. Los últimos datos apuntan a un revés de esa tendencia, aunque el banco central no ha señalado un inmediato ajuste de políticas en función de un solo mes de lectura.













