La recuperación económica de Suecia está cobrando impulso, pero los riesgos de inflación siguen siendo inciertos, afirmó el jueves el gobernador del banco central, Erik Thedeen, mientras los políticos evalúan la perspectiva de los precios a la luz de los signos de estabilización del crecimiento.
La evaluación del Riksbank sigue los datos del PIB de la semana pasada, que mostraron un crecimiento de la economía, reforzando la visión de que la actividad está consolidándose después de un periodo de volatilidad. En agosto, Thedeen señaló que la recuperación se estaba haciendo más estable, aunque advirtió de que las presiones inflacionistas todavía no se habían consolidado.
El gobernador destacó la capacidad de desvío en el mercado laboral como un potencial amortiguador, lo que permite que el crecimiento se acelere sin aumentar inmediatamente la inflación. «No hemos visto signos claros de un aumento sostenido y generalizado de la inflación», dijo Thedeen, al tiempo que insistió en la necesidad de continuar siendo vigilantes.
El Riksbank tiene previsto analizar las estadísticas económicas recientes y otra información recibida para evaluar sus implicaciones para las proyecciones de inflación, las previsiones económicas y los ajustes de la política monetaria. El banco central no ha señalado ningún cambio inminente en su postura política, dejando la puerta abierta a nuevas ajustes basados en los datos que se desarrollen.
Estos comentarios subrayan el delicado equilibrio al que se enfrenta el Banco Central, que navega por una economía que se recupera de una prolongada crisis, a la vez que supervisa la dinámica de precios, que permanece difícil de predecir.













