Las acciones de Samsung Electronics cayeron un 8,7% el lunes, arrastrando al índice de referencia KOSPI de Corea del Sur más de un 1%, ya que los inversores reaccionaron al plan recientemente anunciado de reparto de utilidades a los accionistas de la compañía.
El gigante tecnológico detalló un compromiso de distribuir entre 90 billones y 110 billones de won (aproximadamente 65.000 millones de dólares y 79.000 millones de dólares) a los accionistas hasta 2026, una cifra que los analistas señalaron que estaba de acuerdo en general con estimaciones anteriores del mercado. Esta promesa representa aproximadamente cinco veces el récord anterior establecido en 2020, pero no alcanzó las expectativas de un aumento en la política actual de devolución ni de un plan para cancelar acciones reservadas.
El anuncio, realizado el 21 de agosto antes de la divulgación formal del viernes, no incluyó ninguna medida inmediata para mejorar los pagos o reducir el número de acciones de la empresa. Como resultado, el sentimiento de los inversores empeoró, y las acciones de Samsung Electronics encabezaron las caídas entre las principales acciones surcoreanas.
Por el contrario, las acciones de su rival SK Hynix aumentaron ligeramente después de que el fabricante de chips de memoria revelara planes para repostear y anular 40 billones de won de sus propias acciones del tesoro de la compañía. SK Hynix también se comprometió a destinar más del 50% de su flujo de caja libre generado entre 2025 y 2027 a los rendimientos para los accionistas, lo que indica un enfoque más agresivo en la asignación de capital que la propuesta de Samsung.












