El S&P 500 ha confirmado un doble máximo en 7.838,25, con el índice cotizando a 7.673,25 al final de la sesión del lunes. El fracaso en mantener las ganancias por encima de la zona de resistencia de 7.700-7.750 –anchurada por las medias móviles de 20 y 50 días y la nube de Ichimoku– refuerza la configuración técnica bajista.
Los niveles de soporte se agrupan cerca de la media móvil simple de 200 días en 7.609,83 y del retroceso del 38,2% de Fibonacci en 7.600-7.610. Un rango decisivo por debajo de 7.660 podría desencadenar un movimiento hacia el siguiente grupo de soporte en 7.600, con objetivos posteriores a la baja en 7.535 y 7.464. El Índice de Fuerza Relativa se sitúa en 37,70 y el volumen en descenso subraya el debilitamiento del impulso.
Por el lado positivo, sería necesario un movimiento sostenido por encima de 7.750 para anular la doble cima y buscar de nuevo el nivel de resistencia de 7.838, con una resistencia adicional a 7.900. Los traders que esperan una reversión alcista necesitarán un cierre por encima del precio promedio ponderado por volumen cercano a 7.680 para validar el impulso al alza.
El deterioro técnico coincide con una fase de consolidación más amplia, con el índice atrapado en un rango irregular entre 7.650 y 7.690. Los analistas observan que un rebote en cualquiera de las dos direcciones podría marcar la tendencia a corto plazo.












