Rusia reafirmó el martes su posición contra el despliegue de tropas de la OTAN en Ucrania, mientras continúan las conversaciones entre los miembros de la Alianza sobre una posible presencia militar multinacional.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró que Moscú no aceptaría ninguna fuerza militar extranjera operando dentro de los límites de Ucrania. Esta posición se ha reiterado varias veces en los últimos meses, dijo Peskov, sin entrar en detalles sobre escenarios o plazos específicos.
Estas declaraciones siguen a las constantes consultas entre los miembros de la OTAN sobre la posibilidad de una presencia militar limitada o consultiva en Ucrania. No se han confirmado públicamente propuestas formales, y la alianza no ha publicado un comunicado relativo a los términos o objetivos potenciales del despliegue.
Peskov no especificó si Rusia respondería militarmente a ese despliegue, aunque Moscú ha advertido previamente de las consecuencias de las amenazas percibidas cerca de sus fronteras. La oposición del Kremlin subraya la sensibilidad de la participación militar extranjera en el conflicto, que sigue sin resolverse después de más de dos años de guerra.
La declaración se hizo durante una rueda de prensa ordinaria el 25 de agosto de 2026.












