Un circuito eléctrico defectuoso en las instalaciones de suministro de combustible del Aeropuerto Internacional de Buffalo-Niagara interrumpió las operaciones de transferencia de combustible el lunes por la mañana, lo que dio lugar a retrasos en los vuelos y provocó un NOTAM de la Administración Federal de Aviación (FAA) que indicó provisionalmente que el aeropuerto estaba sin combustible.
La Niagara Frontier Transportation Authority (NFTA), que opera el aeropuerto, emitió un comunicado a última hora de la tarde del domingo a través de los medios locales en el que niega cualquier escasez de combustible. La autoridad atribuyó la alteración a un problema técnico que detuvo temporalmente el suministro de combustible a través del sistema de tuberías bajo presión, aunque señaló que las operaciones habituales se vieron afectadas en un porcentaje mínimo. Se iniciaron reparaciones de emergencia y se desplegaron camiones cisterna para restablecer el suministro de combustible mientras se solucionaba el fallo eléctrico.
El NOTAM de la FAA, publicado aproximadamente a las 23:30 del domingo, indicó que Buffalo Niagara no podía reabastecer los aviones, lo que contribuyó a la confusión antes de que la NFTA aclarara la situación. Algunos vuelos con destino quedaron desviados a otros aeropuertos para reabastecer antes de que estuviera disponible la solución del camión cisterna, según informes locales.
Compañías aéreas como Southwest Airlines y American Airlines fueron algunas de las afectadas por la interrupción, que se produjo en Cheektowaga (Nueva York). El aeropuerto retomó su actividad normal una vez restablecido el sistema de transferencia de combustible, aunque las autoridades no dieron a conocer de inmediato la duración exacta de la interrupción ni el número de vuelos que sufrieron retrasos.












