Moscú anunció que las subsidiarias rusas de Nestlé, la cadena de supermercados francesa Auchan y el antiguo brazo ruso de la cadena de tiendas de bricolaje francesa Leroy Merlin serán puestos bajo administración forzada. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo que la medida tiene como objetivo empresas de países «no amigos» que, según el Kremlin, han apoyado las acciones militares de Ucrania contra Rusia.
Peskov añadió que estos estados son «lo más activos posibles» en las operaciones militares contra Rusia y han participado en ataques contra la infraestructura civil y económica de Rusia. La decisión se produce después del discurso televisado del presidente Vladimir Putin sobre el estado de la nación a finales de febrero de 2024, en el que destacó la necesidad de hacer frente a entidades extranjeras vinculadas a gobiernos hostiles.
El traspaso forzado implica que las autoridades rusas asumirán el control de las empresas locales, lo que limita su capacidad para operar de forma independiente. Esta medida afecta las actividades de procesamiento de alimentos de Nestlé en Rusia y es similar a las acciones tomadas contra otras empresas europeas que se consideraban de jurisdicción hostil.
No se ofrecieron detalles sobre la duración ni el impacto económico de estas medidas administrativas. El Kremlin no especificó si otras empresas quedaran sujetas a las mismas medidas.













