El grupo alimentario suizo Orior ha registrado una caída anual del 7,1% en los ingresos del primer semestre, hasta 283,3 millones de francos, debido a los precios más bajos de la carne de cerdo, a las perturbaciones en el comercio minorista suizo y a la pérdida de un contrato de volumen holandés. Las ventas orgánicas disminuyeron un 5,7% en los seis meses hasta el 30 de junio, según anunció la compañía el martes.
Los ingresos ajustados antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA) bajaron un 4,8% a 15,5 millones de francos, aunque el margen mejoró ligeramente al 5,5% desde el 5,4%. El beneficio neto aumentó hasta 4,6 millones de francos, frente a 1,3 millones de francos del año anterior.
La deuda neta aumentó un 7,0% hasta los 162,9 millones de francos a medio año, impulsada por la adquisición de todo el año del fabricante de pasta Gaetarelli y por el flujo de caja con fluctuaciones estacionales. La relación deuda neta respecto al ebitda ajustado se situó en 4,3.
Los retos incluyeron una caída del 30% en los precios del cerdo suizo, la persistente volatilidad del sector minorista suizo y la salida de una empresa alemana de distribución de comida a bordo de trenes, que operaba con pérdidas. Orior compensó parte de la disminución del volumen mejorando los márgenes brutos gracias a la centralización de las compras y un control más estricto de los procedimientos de adquisición, junto con una constante disciplina de los costes.
Para todo el año, Orior bajó su guía de ventas orgánicas a un descenso del 6% al 8%, desde un intervalo anterior del 3% al 6%. La compañía mantuvo su pronóstico de margen de EBITDA ajustado del 6,3% al 6,6%.
El grupo citó un entorno operativo difícil, incluidos los períodos prolongados de ola de calor que frenaron la demanda de los consumidores, y las restricciones a la venta de carne asada en medio del riesgo de incendios forestales, lo que alteró los patrones de ventas estacionales.












