Las acciones europeas repuntaron el martes después de que las sanciones amenazadas por Washington contra Irán no se materializaran, aliviando la presión geopolítica sobre los mercados energéticos y los activos de riesgo.
El índice Stoxx Europe 600 subió un 0,4% a mediodía, con el DAX alemán liderando las ganancias regionales con un 0,68%, mientras que el CAC 40 de Francia y el FTSE 100 de Reino Unido aumentaron un 0,4% y un 0,29%, respectivamente. El rebote se produce después de un día de operaciones cauteladas mientras los inversores aguardaban posibles perturbaciones derivadas del anuncio de un nuevo paquete económico por parte de la Administración de Estados Unidos dirigido a Teherán.
Los futuros del crudo Brent cayeron más del 2% durante la noche, pero se estabilizaron en alrededor de 91,50 dólares el barril, con datos en directo que muestran un descenso del 3,64% hasta 87,24 dólares. El alivio de la volatilidad de los precios del petróleo redujo la presión sobre los sectores energéticos de Europa, contribuyendo a la recuperación del mercado en general.
El crecimiento del PIB en el segundo trimestre de Alemania superó las expectativas, al aumentar un 1,0% interanual y un 0,3% secuencial, según Destatis. La aceleración, desde el 0,7% del trimestre anterior, superó las previsiones preliminares de un 0,9% y un 0,2%, respectivamente, lo que indica la resistencia de la mayor economía de Europa. Las exportaciones aumentaron un 2,0% intertrimestral, impulsadas por los productos químicos, la electrónica y el equipamiento de transporte.
En noticias empresariales, Chesnara aumentó casi un 5 % después de informar de una mayor generación de capital, mientras que Vistry subió un 10 % (según los datos de rastreo, un 16,31 %) después de anunciar un programa de financiación de 350 millones de libras para la vivienda social y asequible con el apoyo del gobierno.
Los rendimientos de los bonos soberanos disminuyeron, y el rendimiento del Bund alemán a 10 años cayó hacia el 3,23 %, ya que el Departamento del Tesoro de EE. UU. sugirió recurrir a su equilibrio de efectivo para financiar un programa de recompra de deuda ampliado. Esta medida redujo la oferta neta de obligaciones a corto plazo, aliviando la presión sobre los mercados de deuda mundiales antes del discurso del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en Jackson Hole el viernes.













