Las acciones de Olam International Ltd. registraron un fuerte descenso el jueves tras la emisión de una advertencia sobre beneficios y la reducción del pago de dividendos por parte del grupo agroindustrial con sede en Singapur.
La compañía indicó que ahora espera que el beneficio central anual disminuya al menos un 15% en comparación con 2023, atribuyéndolo a una demanda más débil en mercados clave y a unos costes de financiación más elevados. Olam también anunció un recorte del 50% en su dividendo final, reduciéndolo a 5 céntimos de dólar de Singapur por acción, frente a los 10 céntimos anteriores.
La advertencia sobre beneficios y el recorte de dividendos hicieron caer la cotización de Olam un 6,5%, hasta 2,35 dólares de Singapur en las primeras operaciones, prolongando un declive más amplio en el mercado de Singapur. Las acciones de la compañía acumulan ahora una caída de casi el 15% en el último mes, superando el desempeño del índice Straits Times.
Olam achacó el peor panorama a la demanda en declive en sus segmentos clave de alimentación y agroindustria, especialmente en Asia y África. El grupo también destacó el aumento de los gastos por intereses debido a unos costes de financiación más elevados en un entorno monetario restrictivo.
Los analistas de DBS Group Research rebajaron la recomendación sobre Olam de "compra" a "mantener", citando el dividendo reducido y un peor panorama de ganancias. El banco también ajustó su precio objetivo a 2,80 dólares de Singapur, desde los 3,20 anteriores, reflejando su preocupación por las presiones en los márgenes y un crecimiento más lento de los volúmenes.
Olam, que opera en más de 60 países, ha enfrentado desafíos en los últimos trimestres debido a la volatilidad de los precios de las materias primas a nivel global y al debilitamiento del gasto de los consumidores en mercados clave. Su división de agroindustria, uno de sus principales motores de ingresos, se ha visto especialmente afectada por unos precios agrícolas más bajos y un menor flujo comercial.
El recorte de dividendos representa un cambio significativo para Olam, que había mantenido una política de pagos consistente durante más de una década. La medida subraya la tensión financiera a la que se enfrenta la compañía en un entorno operativo complicado.
La dirección de Olam tiene previsto ofrecer más detalles sobre su nueva orientación durante una reunión con inversores prevista para finales de este mes.












