Los precios mundiales del petróleo continuaron descendiendo el jueves, y el futuro del crudo Brent cayó un 0,4% hasta los 87,50 dólares el barril a las 00:29 hora ET, en su cuarta sesión consecutiva de pérdidas. El crudo West Texas Intermediate también bajó un 0,4% hasta los 81,89 dólares el barril.
Los descensos se produjeron tras las informes de un progreso diplomático provisional en Oriente Medio, donde Irán y Omán alcanzaron un acuerdo sobre las rutas comerciales de navegación por el Estrecho de Ormuz. Aunque Teherán indicó que este acuerdo podría no restablecer inmediatamente el pleno tránsito, esta medida reduce el riesgo de interrupciones en el suministro en un punto clave que anteriormente manejaba aproximadamente el 20 % de las exportaciones mundiales de crudo. Los datos de navegación indican que los flujos por el estrecho siguen estando notablemente por debajo de los niveles anteriores a la conflictividad.
Aparte de los acontecimientos regionales más amplios, surgen señales diplomáticas. Los medios iraníes citaron avances hacia un posible acuerdo que podría impedir el paso de buques militares por el estrecho, mientras que informes locales acusaron a EE. UU. de obstruir el acuerdo con Omán. Por otro lado, los medios estatales rusos informaron de que un nuevo acuerdo de cesación del fuego entre Irán y EE. UU. estaba próximo, aunque no se proporcionó ninguna confirmación oficial. Pakistán también destacó su papel de mediador en las conversaciones en curso entre Teherán y Washington.
Las tensiones geopolíticas siguieron aumentando en otros lugares. Rusia indicó que tenía planes para escalar los ataques contra la infraestructura ucraniana y Kiév tras el fracaso de las negociaciones, mientras que Ucrania apunta a las instalaciones energéticas y de refinado rusas como respuesta. El director de la CIA de los EE. UU., John Ratcliffe, viajó a Moscú durante la semana para mantener negociaciones desconocidas con funcionarios rusos.
Las sanciones estadounidenses contra Irán, impuestas a principios de semana, añadieron más presión al mercado al restringir los flujos comerciales. Los analistas señalaron que, si bien los riesgos inmediatos de suministro parecían haber disminuido, el contexto geopolítico más amplio seguía planteando riesgos al alza para los precios del petróleo.













