Moody’s Ratings ha mantenido las calificaciones a largo plazo de emisor local y en divisas extranjeras y las calificaciones senior sin garantías de Filipinas en Baa2 con una perspectiva estable, al afirmar que se ha registrado un progreso en la consolidación fiscal, pese a la alta presión sobre el límite de endeudamiento.
La agencia de calificación también mantuvo la calificación del gobierno de divisas extranjeras senior no garantizada en (P)Baa2, la calificación senior no garantizada respaldada del ROP Sukuk Trust en Baa2 y las calificaciones senior no garantizadas de Bangko Sentral ng Pilipinas en Baa2. Esta afirmación se produjo después de revisar la trayectoria fiscal del país y su resiliencia económica ante los shocks externos.
Moody’s prevé que el crecimiento real del PIB promedie alrededor del 3,6% en 2026, muy por debajo del potencial a medio plazo del país, antes de recuperar hasta un 5,3% en 2027. Se espera que el déficit del gobierno general se reduzca al 3,9% del PIB en 2026, desde el 4,3% en 2024, gracias al continuo esfuerzo de consolidación fiscal.
Se prevé que la carga de deuda del Gobierno alcance su pico cercano al 58 % del PIB entre 2026 y 2027, antes de estabilizarse gradualmente y disminuir. Sin embargo, la capacidad de afrontar la deuda sigue siendo una preocupación, ya que se prevé que los pagos de intereses superen el 14 % de los ingresos durante los próximos dos o tres años, ya que la deuda vencida se refinancia con mayores rendimientos.
Las presiones económicas a corto plazo incluyen los precios elevados de los alimentos y la energía relacionados con el conflicto del Medio Oriente, así como una fuerte contracción de la inversión pública después de una investigación sobre los proyectos de control de inundaciones. Moody's señaló el fuerte acceso de Filipinas a los mercados financieros nacionales e internacionales y las suficientes reservas en divisas extranjeras como puntos fuertes de la calificación crediticia.
La agencia de calificación destacó desafíos como el debilitamiento de la capacidad de afrontar la deuda, las restricciones de calidad institucional, los bajos niveles de ingresos y la alta exposición a los riesgos climáticos.












