Micron Technology Inc. anunció planes para establecer los Micron Research Labs, una iniciativa de 10.000 millones de dólares en el próximo decenio destinada a fomentar las tecnologías de memoria y la fabricación de semiconductores. Esta instalación, con sede en Boise, Idaho, servirá como el primer centro de investigación de memoria dedicado de Estados Unidos, en el que trabajarán cientos de investigadores para explorar arquitecturas avanzadas de memoria y computación, el embalaje y los procesos de fabricación.
La inversión forma parte de una estrategia más amplia para reforzar el ecosistema estadounidense de semiconductores, y se espera que inicien las operaciones en 2027. Micron, el único fabricante estadounidense de chips de memoria, ya ha destinado más de 250.000 millones de dólares a iniciativas de fabricación y I+D en el país, un paso que podría generar más de 90.000 empleos. El nuevo laboratorio ampliará este esfuerzo financiendo colaboraciones universitarias, laboratorios satelitales globales y alianzas a lo largo de toda la cadena de suministro de semiconductores.
Hablando durante el anuncio, el director ejecutivo de Micron, Sanjay Mehrotra, subrayó el papel del laboratorio en asegurar la posición de Estados Unidos en la economía de la IA. "Las decisiones que tomamos hoy determinarán quién liderará la economía de la IA del futuro, y el futuro de la IA de Estados Unidos se basará en la memoria fabricada en Estados Unidos", dijo Mehrotra. La iniciativa se alinea con los esfuerzos más amplios para reducir la dependencia de las cadenas de suministro de semiconductores de procedencia extranjera, especialmente en vista de las presiones geopolíticas y económicas.
Micron, que cuenta con 62.000 patentes de por vida, se ha posicionado como un actor clave en el mercado mundial de la memoria, prestando servicios a empresas tecnológicas importantes, como NVIDIA, Apple, Applied Materials y Lam Research. La amplia presencia de I+D de la compañía subraya su compromiso con la innovación en un sector cada vez más impulsado por la inteligencia artificial y las demandas de informática de alto rendimiento.












