Las Vegas Sands Corp. (LVS) cerró a 43,35 dólares, su mínimo nivel en los últimos 52 semanas y un descenso del 38% desde el pico anual de 70,45 dólares. La acción también ha descendido un 31% en lo que va de año y un 20,48% en el último año. El margen bruto de ganancias de la compañía se sitúa en el 79% y su relación precio-rentabilidad-crecimiento (PEG) es del 0,53.
En el segundo trimestre, Las Vegas Sands obtuvo ganancias de 0,59 dólares por acción con ingresos de 3,15 millones de dólares. Ambos parámetros resultaron inferiores a las expectativas de los analistas, que habían previsto 0,79 dólares por acción y 3,38 millones de dólares en ingresos. La empresa destacó los elevados volúmenes de juego en sus propiedades de Macao y Singapur, pero los resultados no fueron suficientes para cumplir con las previsiones del consenso.
Tras la publicación de los resultados, varias casas de análisis ajustaron sus previsiones. Argus redujo la calificación de la acción de Comprar a Mantener, al citar los obstáculos económicos en China y la incertidumbre sobre la recuperación de Singapur. Mizuho rebajó su objetivo de precio a 61 dólares desde 67 dólares, mientras mantenía una calificación de Sobreponer, señalando la debilidad general del mercado. Stifel redujo su objetivo a 60 dólares desde 74 dólares, manteniendo la calificación de Comprar, pero advirtiendo de un crecimiento débil en el segmento de mercado de masas principal de Macao.
La combinación de un informe de resultados inferior al esperado y un sentimiento de los analistas peorado hizo que las acciones alcanzaran su mínimo de los últimos 52 semanas, lo que subraya las preocupaciones de los inversores acerca de la exposición de la compañía a los mercados de juegos asiáticos y al entorno macroeconómico en general.












