Los inversores institucionales están demostrando una clara preferencia por las memorias sobre las tecnologías ópticas emergentes, citando las ventajas distintivas de la escala de fabricación y el crecimiento de mercado establecido.
Mientras que las interconexiones ópticas y la fotónica representan cambios arquitectónicos a largo plazo para el cálculo de alta performance y los centros de datos, los semiconductores de memoria ofrecen una expansión de capacidad inmediata, predecible y una integración profunda en la cadena de suministro. Los participantes del mercado indican que los indicadores financieros, los volúmenes de producción y la visibilidad de ingresos asociados con los fabricantes de chips de memoria superan actualmente el potencial especulativo de las soluciones de hardware óptico alternativas.












