Una disputa laboral en Corea del Sur escaló el viernes, ya que el sindicato de Hyundai Motor realizó su primera huelga completa en una década, deteniendo la producción en la empresa automotriz y sus filiales en medio de las paralizadas negociaciones salariales.
La huelga, en la que participan alrededor de 40.000 miembros del sindicato de Hyundai Motor, siguió al colapso de las negociaciones sobre demandas clave, entre ellas una edad de jubilación más alta, aumentos en los bonuses y protecciones contra las pérdidas de puestos de trabajo derivadas de la automatización. Cerca de 3.000 miembros y simpatizantes del sindicato se reunieron para un mitin fuera de la sede central de Hyundai en Seúl, según los organizadores.
La huelga pone de manifiesto las tensiones laborales más amplias en Corea del Sur después de la elección del presidente Lee Jae Myung, quien ha prometido incrementar gradualmente la edad de jubilación nacional en respuesta a la demografía envejecida del país. El portavoz del sindicato de Hyundai, Kim Jin-wook, dijo que las dos partes siguen estando muy alejadas en lo que respecta a la edad de jubilación, los niveles de primas y las garantías de seguridad laboral, y añadió que el sindicato consideraría la posibilidad de nuevos actos de huelga si Hyundai no presentara «propuestas orientadas hacia el futuro».
Hyundai, que posee la empresa de robótica humana Boston Dynamics, ha presentado planes para implantar robótica humana en su planta de Estados Unidos en Georgia a partir de 2028, y se espera que haya iniciativas de automatización más amplias en todas sus operaciones globales. La compañía automotriz advirtió de que las medidas de huelga podrían interrumpir a clientes, socios y operaciones, instando a ambas partes a entablar un diálogo para abordar la transición hacia la movilidad del futuro.
Las parales parciales desde finales de julio ya han interrumpido la producción de 55.200 vehículos, evaluados en más de 2,3 billones de won (1,67 mil millones de dólares), según estimaciones de la agencia de noticias Yonhap. Hyundai había advertido previamente que esperaba no lograr su objetivo anual de ventas a nivel mundial debido a la intensificación de la competencia de los fabricantes chinos en Europa y al declive de la demanda interna en Corea del Sur.
El tipo de cambio citado en la disputa era de 1.381,2700 won por dólar EE.UU.












