El Ministerio de Hacienda de Hungría anunció el lunes un objetivo de déficit presupuestario del 7,5% del producto interno bruto para 2026, lo que refleja los desafíos fiscales heredados, una severa sequía y una crisis energética en curso que han limitado el alcance de una reducción más profunda del déficit.
El Gobierno ha detallado medidas que se esperan que reduzcan el déficit fiscal en 700 mil millones de forintos, lo que equivale a 2,25 mil millones de dólares, antes de final de año. Sin embargo, un fondo de crisis de 500 mil millones de forintos, recién creado para hacer frente a la sequía y las presiones relacionadas con la energía, absorberá una parte significativa de estos ahorros.
El Ministerio de Hacienda prevé que la deuda pública aumentará hasta el 77,5% del PIB en 2026, aunque los funcionarios esperan un descenso lento a medio plazo en el marco del plan fiscal del país.
La administración del primer ministro Peter Magyar se ve obligada a equilibrar la consolidación fiscal con el gasto de emergencia en medio de las dos crisis, que han tensionado la economía y limitado la flexibilidad de las políticas.













