El gobierno húngaro anunció un objetivo de déficit presupuestario del 7,5% del producto interior bruto (PIB) para 2024 el lunes, mientras el país se enfrenta a desequilibrios fiscales heredados, una severa sequía y una crisis energética en curso.
El Ministerio de Hacienda presentó medidas de ahorro diseñadas para reducir el déficit fiscal en 700.000 millones de forintes ($2,25 mil millones) a fin de año. Sin embargo, un fondo de crisis recién establecido de 500.000 millones de forintes absorberá gran parte de esas ahorras para abordar los desafíos de la sequía y la energía.
El gobierno proyecta que el nivel de deuda de Hungría subirá a un 77,5% del PIB en 2024, desde niveles anteriores. A pesar del aumento, el Ministerio de Hacienda espera que la relación deuda-PIB disminuya en el mediano plazo bajo su plan fiscal.
El objetivo de déficit refleja la priorización del gobierno de la respuesta a la crisis sobre la consolidación fiscal inmediata, ya que los funcionarios equilibran las presiones económicas frente a los objetivos de estabilidad a largo plazo.













