Un tribunal distrital de Hong Kong condenó al exgerente de relaciones con los clientes de China Construction Bank (Asia), Lam Chun‑yin, de 32 años, a cuatro años de prisión por un esquema que falsificó cartas de crédito por un total de más de 1,6 mil millones de dólares.
Lam se declaró culpable de falsificar los documentos y recibir pagos en criptomonedas estimados en más de 470.000 dólares. El tribunal le ordenó que restituya el importe completo.
El juez Ernest Lin Kam‑hung subrayó la necesidad de sentencias disuasorias, observando el grave impacto del delito en la reputación de Hong Kong como centro financiero mundial. Alertó de que incluso los primeros convictos deben afrontar penas severas cuando las defraudaciones se dirigen contra los sectores bancario y del seguro que sustentan la economía de la ciudad.
La Comisión Independiente contra la Corrupción de Hong Kong (ICAC) ha obtenido órdenes de detención contra otras personas sospechosas de estar involucradas, según el informe.
Este caso coincide con una actividad reguladora más amplia en el territorio. En julio, la Autoridad Monetaria de Hong Kong anunció un marco para evaluar la preparación de los bancos frente a las amenazas derivadas de las computadoras cuánticas, ya que la ciudad está ampliando los depósitos tokenizados, los activos digitales y los procesos de liquidación basados en la cadena de bloques, con el objetivo de lograr la preparación plena del sector para 2030.












