Los valores griegos cerraron en negativo este martes, con el Athens General Composite Index retrocediendo un 0,03% hasta situarse en 1.425,85 puntos.
El índice de referencia se vio presionado por las pérdidas en el sector bancario y el industrial, que contrarrestaron las ganancias en algunos sectores defensivos. El mercado en su conjunto mostró escasa dirección, reflejando un tono cauteloso entre los inversores ante señales económicas regionales mixtas.
La contratación mantuvo un volumen reducido, con un importe total negociado de 112 millones de euros, por debajo de los promedios recientes. El sector financiero, que tiene un peso significativo en el índice, registró caídas en las principales entidades, entre ellas el National Bank of Greece y Alpha Bank, ambas con descensos superiores al 1%.
Las acciones industriales también contribuyeron a la caída, con valores destacados como Hellenic Halyvourgia y Motor Oil Hellas retrocediendo más de un 2% cada uno. En cambio, las utilities y las telecomunicaciones ofrecieron un apoyo limitado, con la Public Power Corporation y OTE operando con alzas moderadas.
Los analistas atribuyeron la sesión contenida a la ausencia de nuevos catalizadores internos, con los inversores centrando su atención en las tendencias macroeconómicas europeas más amplias y en el sentimiento de riesgo global. El mercado griego ha mostrado un peor comportamiento que sus pares europeos en las últimas semanas, con una caída del 1,2% en el índice de Atenas durante el último mes.
La caída se produce tras un comportamiento desigual en los mercados regionales, donde los inversores mantienen una actitud cautelosa ante la publicación de datos económicos clave en la eurozona y Estados Unidos.













