Google Cloud, de Alphabet, amplió su plataforma de inteligencia artificial el martes, y lanzó herramientas personalizadas para bufetes legales y departamentos jurídicos de empresas. Esta iniciativa, que forma parte de la mayor campaña de Google por la IA empresarial, incluye un nuevo complemento para su suite Gemini Enterprise, diseñado para gestionar tareas legales rutinarias y complejas con mayor seguridad y confidencialidad.
Este anuncio sigue una serie de avances en la IA centrada en el ámbito jurídico. El lunes, Thomson Reuters presentó Thomson 1.0, un modelo de lenguaje grande propio entrenado en décadas de contenido de investigación jurídica y construido sobre tecnología de código abierto. Este modelo está diseñado específicamente para integrarse en flujos de trabajo y plataformas de datos jurídicos, lo que lo posiciona como un competidor directo de las soluciones de IA emergentes en el sector legal.
La nueva oferta de Google incluye agentes de IA capaces de realizar funciones legales y administrativas especializadas con un control humano mínimo. La plataforma se integra directamente con los sistemas de tecnología jurídica de Thomson Reuters, Harvey y LexisNexis, lo que permite un intercambio de datos fluido y la automatización del flujo de trabajo. Además, las firmas de abogados tendrán la flexibilidad de elegir entre varios modelos de IA integrados en la plataforma, según Amrita Mehrok, directora de producto de Google Cloud.
Los principales despachos de abogados, entre ellos Weil Gotshal, Cleary Gottlieb, Freshfields y Williams & Connolly, ya han formado alianzas con Google para adoptar estas nuevas herramientas. Jonathon Soler, socio gerente de Weil Gotshal, indicó que los clientes exigen cada vez más que sus asesores legales adopten la IA, citando las ventajas de eficiencia como un factor clave. Jeffrey Karpf, socio gerente de Cleary Gottlieb, destacó la participación de la firma en la creación de herramientas que responden a las necesidades prácticas en la implementación de la IA en el derecho.
La expansión refleja una tendencia más amplia de integración de la IA en los servicios profesionales, con empresas como Siemens Energy y Sandisk que también están explorando soluciones empresariales similares. El paso de Google destaca la creciente interacción entre la inteligencia artificial y la tecnología jurídica, ya que las empresas buscan mejorar la productividad mientras mantienen la seguridad de los datos y los estándares de cumplimiento.












