El oro amplió su avance el miércoles, subiendo un 1,0 % para establecerse en 4.397,47 dólares por onza, impulsado por la caída del dólar estadounidense y la escalada de las hostilidades en Oriente Medio, aunque la subida se encontró con viento en contra debido a la creciente expectación sobre el endurecimiento monetario previsto por la Reserva Federal.
Los futuros del oro registraban un aumento más modesto del 0,1% hasta 4.441,86 dólares por onza durante las primeras horas de la jornada.
El índice del dólar estadounidense se mantuvo en gran medida sin cambios en 98,77, mientras que el reciente aprecio del yen japonés ejerció una presión moderada a la baja sobre la moneda verde.
La suavidad del dólar y el mayor riesgo de conflictos en el Medio Oriente proporcionaron un marco de apoyo para el metal amarillo, aun cuando los operadores ponderaban la perspectiva de una política más restrictiva de la Fed.












