La Reserva Federal de los Estados Unidos adoptó una postura más restrictiva el lunes tras la publicación de los datos de precios al consumo de agosto, que mostraron una inflación más elevada de lo deseado, lo que desencadenó un amplio repunte en los mercados de renta fija y del dólar estadounidenses.
El Departamento del Trabajo informó que el IPC mensual subió un 3,4% interanual en agosto, mientras que la inflación subyacente, que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, se mantuvo en el 2,4%.
Los datos superaron las expectativas de un mayor enfriamiento, lo que llevó a los traders y a los funcionarios de política monetaria a recalibrar su pronóstico respecto al escenario de las tasas de interés. Los rendimientos de los bonos subieron y el dólar se fortaleció a medida que los mercados absorben la implícita de que la Fed podría mantener las tasas de interés más altas durante más tiempo de lo previsto.
Los participantes del mercado estaban siguiendo de cerca lo que ocurría antes de la próxima reunión de política monetaria, en la que se espera que el banco central indique si tiene previsto mantener su política restrictiva o reiniciar la flexibilización. El tono hawkish de la Fed se produjo después del informe de agosto, que subrayó que las presiones sobre los precios no se habían calmado por completo a pesar de los recortes de tipos efectuados anteriormente.
Los analistas observaron que la divergencia entre las lecturas de la principal y las de la parte principal sugiere que todavía están en juego algunos factores transitorios, pero el panorama general deja poco espacio para un aflojo monetario agresivo a corto plazo.













