Los precios del oro enfrentan tres escenarios potenciales de rebote antes de intentar superar el umbral de $4,496 por onza, según análisis técnico. El metal ha alcanzado máximos históricos en sesiones recientes, lo que ha llevado a los operadores a evaluar los riesgos de rebote y los niveles de soporte clave.
El primer escenario implica una corrección hacia el nivel de $4,000, un nivel que históricamente ha actuado como una zona de soporte fuerte. Un segundo escenario proyecta un rebote más profundo hacia $3,850, alineado con el promedio móvil de 50 días. El tercer escenario, considerado menos probable, anticipa una caída a $3,700, que prueba el promedio móvil de 200 días.
Los indicadores técnicos sugieren que cualquier rebote sería probablemente temporal, con la tendencia general permaneciendo positiva. El Índice de Fortaleza Relativa (RSI) sigue elevado pero muestra signos de consolidación, mientras que el indicador de Convergencia de Promedios Móviles (MACD) continúa señalando una tendencia de crecimiento. Los operadores están estrechamente monitoreando estos niveles para posibles puntos de entrada en caso de un rebote.
Los niveles de soporte en $4,200 y $4,100 se espera que limiten la presión de bajada, con una ruptura por debajo de estos niveles potencialmente acelerar la presión de venta. La resistencia se ve en $4,400 y $4,450, con un movimiento sostenido por encima de $4,496 que confirme el próximo paso hacia arriba.
La perspectiva sigue siendo contingente a factores macroeconómicos más amplios, incluidas las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense y la postura de la Reserva Federal. La atractiva naturaleza de refugio del oro y su relación inversa con el dólar siguen impulsando su trayectoria ascendente.



