Los precios del oro, que han avanzado en las últimas sesiones, enfrentan el riesgo de una corrección más profunda a pesar de mantener una estructura técnica alcista, dicen los analistas.
El metal precioso ha extendido sus ganancias este mes, apoyado por la demanda de refugio ante las tensiones geopolíticas y las expectativas de recortes en las tasas de la Reserva Federal en el segundo semestre del año. Sin embargo, los indicadores técnicos apuntan a riesgos de bajada potenciales, con algunos operadores advirtiendo de una corrección más aguda si se rompen los niveles de soporte clave.
Los analistas de instituciones financieras importantes destacan que, si bien la tendencia a medio plazo sigue siendo alcista, el momentum a corto plazo ha comenzado a disminuir. La resistencia se ve alrededor del nivel de $2,400 por onza, un nivel que ha frenado las últimas subidas. Una ruptura por encima de este nivel podría extender las ganancias, pero el fracaso de mantenerse por encima de las medias móviles críticas podría desencadenar una corrección hacia $2,300 o incluso más abajo.
La reciente fortaleza del dólar estadounidense también ha pesado sobre el oro, ya que los dos activos a menudo se mueven en sentido inverso. Si el dólar continúa ganando terreno, podría presionar aún más los precios del oro en el corto plazo. Los operadores están vigilando de cerca los datos económicos de EE. UU., particularmente los índices de inflación y empleo, que podrían influir tanto en el dólar como en las expectativas de política monetaria de la Reserva Federal.
Por ahora, la estructura alcista sigue siendo intacta, pero el riesgo de una corrección más profunda está aumentando, ya que los indicadores técnicos sugieren agotamiento en la subida a corto plazo.



