Los precios del petróleo subieron hacia los $90 el martes, impulsados por las tensiones geopolíticas crecientes en Oriente Medio y las preocupaciones por posibles interrupciones en la oferta global.
Los futuros del Brent cruze, el índice global, subieron un 0,7% a $89,80 por barril a las 08:30 GMT, acercándose a los niveles vistos en mayo. Los futuros del WTI (crudo de Texas Occidental) también subieron un 0,6% a $87,20 por barril. Las ganancias reflejan premios de riesgo más altos debido a la inestabilidad regional que amenaza las rutas de navegación y los centros de producción clave.
Los analistas citaron la escalada de conflictos que involucran a Israel y grupos respaldados por Irán, junto con la inestabilidad más amplia en Oriente Medio, como principales impulsores del movimiento de precios hacia arriba. El Mar Rojo y el Estrecho de Ormuz, puntos críticos para el tránsito de petróleo, siguen siendo focos de preocupación. Cualquier interrupción sostenida en estas áreas podría estrechar significativamente la oferta de petróleo global.
El premio geopolítico se vio reforzado por las recientes reducciones de producción de OPEC+, que han estrechado el mercado a pesar de las previsiones de demanda más débiles. El cartel y sus aliados, incluido Rusia, han mantenido reducciones voluntarias de producción totales de 2,2 millones de barriles por día hasta 2024, con el objetivo de estabilizar los precios ante la fluctuante demanda.
Los inversores también están monitoreando los datos de inventario de petróleo de los Estados Unidos, con la American Petroleum Institute (API) informando un sorprendente descenso de 1,9 millones de barriles la semana pasada. Si bien los datos oficiales del gobierno de la Administración de Información de la Energía (EIA) están pendientes, los datos preliminares agregan a la bullishness por la oferta.
La subida en los precios del petróleo llega en un momento en el que los bancos centrales, incluido el Federal Reserve, están ponderando el impacto de los costos de energía en la inflación. Los precios del petróleo más altos podrían retrasar los ciclos de alivio monetario esperados, especialmente en economías sensibles a los precios de la energía como la zona euro y los mercados emergentes.
Los participantes en el mercado siguen siendo cautelosos, señalando que los precios podrían fluctuar bruscamente dependiendo de los desarrollos en Oriente Medio. Cualquier confrontación directa entre productores de petróleo importantes podría desencadenar un choque de oferta más pronunciado.



