La distribución óptima del oro dentro de una cartera de inversión sigue siendo un tema de debate, particularmente porque la volatilidad del precio del metal desalienta a algunos inversores. Un estudio encargado por Bank von Roll y realizado por el Departamento de Finanzas de la Universidad de Zúrich analizó los rendimientos históricos y las métricas de riesgo para determinar estrategias efectivas de ponderación del oro.
El estudio encontró que las carteras con un 85% de acciones y un 15% de metales preciosos, que incluyen oro y plata, superaron a las carteras íntegramente de acciones a largo plazo. Para los inversores suizos con una alta exposición a las acciones, los investigadores recomendaron una asignación del 9% a la plata y del 11% al oro. Cuando se tienen en cuenta los impuestos sobre los intereses de obligaciones y los dividendos de las acciones, la asignación óptima para los inversores nacionales aumentó al 25% en metales preciosos, mientras que los inversores diversificados internacionalmente alcanzaron un objetivo ideal del 30%.
La investigación comparó el rendimiento del oro con el índice MSCI World desde 1972 hasta principios de abril de 2026, excluyendo los efectos de la inflación. Una inversión de 100 dólares en oro habría crecido hasta aproximadamente 6.000 dólares, mientras que el MSCI World habría alcanzado unos 3.400 dólares. No obstante, las reinversiones de dividendos en acciones habría incrementado el valor del MSCI World hasta aproximadamente 14.800 dólares, aunque esta ventaja se reduce considerablemente cuando se tienen en cuenta los impuestos sobre los dividendos. El estudio subraya que el oro no puede reemplazar por completo las acciones, pero sí cumple la función de activo estabilizador durante los periodos de volatilidad.
Para mantener las asignaciones objetivo, el estudio defiende una estrategia de reequilibrio. Para una ponderación del oro del 3%, los ajustes semestrales son suficientes. Se recomienda reequilibrar trimestralmente para una asignación del 6%, mientras que los portafolios con más del 9% de oro deberían ajustarse mensualmente. Se recomienda un reequilibrio más frecuente para las asignaciones más altas debido a la volatilidad del activo. Entre agosto de 2025 y enero de 2026, el oro aumentó un 61%, seguido de una corrección del 26% para marzo de 2026, lo que destaca la necesidad de una gestión disciplinada del portafolio.
El estudio concluyó que el oro y la plata aportan estabilidad y liquidez a la cartera durante situaciones de tensión del mercado, aunque no eliminan el riesgo por completo. El reequilibrio activo ayuda a los inversores a evitar comprar en los máximos y vender en los mínimos, fortaleciendo un enfoque disciplinado para la inversión en metales preciosos.












