El índice alemán DAX cayó un 0.26% hasta los 26.068 puntos un cuarto de hora después de abrir el lunes, permaneciendo por encima de la marca de 26.000 puntos y de la media móvil de 21 días, pero ampliando la corrección del viernes. El índice aún no ha recuperado el récord del mes de julio de 26.574 puntos, y es probable que se produzca una mayor consolidación antes de los principales eventos de esta semana.
El MDax de las acciones de mediana capitalización cayó un 0,20% hasta los 32.048 puntos, mientras que el Euro Stoxx 50 disminuyó un 0,30%. Los analistas advirtieron de que la resistencia del DAX por encima de los 26.000 puntos sigue sin haberse probado, con el riesgo de que un retroceso por debajo amplifique la volatilidad. "Cada uno de los beneficios de Nvidia, las sanciones estadounidenses contra Irán y el simposio del Banco Central de Jackson Hole tienen el potencial de inquietar a los mercados", aseguró Jochen Stanzl, estratega de mercado de Consors Bank.
Los futuros estadounidenses apuntaban a una apertura más débil después de que las acciones asiáticas descendieran, y el Kospi, centrado en la tecnología de Corea del Sur, fue uno de los valores más rezagados. Los inversores europeos también se enfrentaban a un calendario económico limitado, lo que hacía que el DAX fuera más sensible a indicios externos.
Las acciones de los semiconductores encadenaron descensos en Alemania, presionadas por la toma de utilidades en nombres asociados a la IA y por la debilidad de sus homólogos asiáticos. Infineon cayó un 1,5%, Elmos bajó un 0,7%, Aixtron y Suss Microtec perdieron más del 1% cada una, y SK Hynix descendió junto con Samsung, que decepcionó pese a anunciar un incremento de los dividendos y la realización de recompra de acciones. Los nombres del sector energético e industrial se desvincularon: Siemens Energy cayó un 1,9% aunque la demanda de energía en los centros de datos vinculada al crecimiento de la inteligencia artificial sigue siendo positiva, mientras que Volkswagen bajó un 2,6% para liderar las pérdidas del sector automovilístico. BMW y Mercedes-Benz descendieron un 1,3% y un 1,1%, respectivamente.
El director ejecutivo de Volkswagen, Oliver Blume, instó a la unidad mientras el grupo implementa su plan de transformación más amplio en un contexto de recesión global en el sector de los automóviles. «Los próximos semanas son cruciales – todo el mundo debe trabajar de forma coordinada», aseguró en Bild am Sonntag. «Hemos puesto en marcha la mayor transformación de la historia de Volkswagen».
Por el contrario, los materiales y productos químicos avanzaron en una segunda sesión, con Thyssenkrupp subiendo un 1,3%, Aurubis ganando un 0,7%, Brenntag aumentando un 0,6% y K+S añadiendo un 0,4%.













