La libra británica avanzó hasta un máximo de tres meses frente al dólar el miércoles, con GBP/USD alcanzando 1,3613. Este movimiento se produjo tras la publicación de los datos de inflación y del mercado laboral del Reino Unido, que en gran medida cumplieron las expectativas, pero moderaron las expectativas de un mayor endurecimiento por parte del Banco de Inglaterra antes de final de año.
Los precios al consumo del Reino Unido aumentaron un 2,9% interanual en julio, frente al 2,6% de junio, y estuvieron en línea con las previsiones. La inflación subyacente permaneció sin cambios en el 2,6%. Estos datos俩hacen que los inversores modificaron ligeramente sus apuestas sobre subidas de tipos adicionales de la BoE en 2024. Los datos del mercado laboral mostraron que el desempleo se mantuvo estable en el 4,9%, por encima del nivel previsto, mientras que el número de empleados con contrato de trabajo disminuyó en 86.000 interanuales. El aumento de salarios se mantuvo en el 3,5%, lo que indica presiones salariales estables.
Los aumentos del libre se vieron reforzados por un dólar más débil, que se vio presionado ya que los inversores redujeron las expectativas de una ajustada política monetaria por parte de la Reserva Federal. La caída del dólar se produjo tras datos económicos estadounidenses más débiles de lo esperado, aunque los precios elevados del petróleo y las tensiones geopolíticas en Oriente Medio siguieron planteando riesgos de inflación para el Reino Unido.
Los indicadores técnicos sugieren que el par se puede consolidar a corto plazo. En el gráfico H4, GBP/USD ha formado un amplio rango de consolidación alrededor de 1,3523, con el mercado acercándose a su límite superior en 1,3631. Según el análisis, un repunte por debajo de este rango podría abrir la vía a 1,3500, con la línea de señal del MACD volviéndose negativa desde por encima de cero.
En el gráfico H1, el par ha establecido un rango compacto entre 1,3588 y 1,3618, alrededor de 1,3607. El oscilador estocástico indica presión descendente a corto plazo, con su línea de señal tendiendo hacia 20. El análisis prevé un movimiento hacia abajo hasta 1,3572 antes de un posible repunte hasta 1,3600.
La dirección a corto plazo del GBP/USD dependerá de las próximas publicaciones económicas del Reino Unido y de las señales del banco central, así como de los desarrollos generales de la política estadounidense y de las condiciones geopolíticas.












