Los mercados de divisas están experimentando una renovada volatilidad a medida que el riesgo de duración comienza a influir en las valoraciones de las monedas y en la dinámica de la negociación en general.
Los participantes en los mercados están muy atentos a las curvas de tipos de interés y a los señales macroeconómicos mientras que las implicaciones del riesgo de duración se materializan en diferentes clases de activos. Los operadores de divisas continúan evaluando las trayectorias de la política monetaria de los bancos centrales y las expectativas de tipos de interés a corto plazo para determinar el panorama inmediato para las principales pares de divisas.












