La actividad empresarial en la zona del euro se expandió al ritmo más elevado desde noviembre de 2025, según los datos preliminares del Índice de Gestores de Compras (PMI) publicados el pasado viernes. El índice compuesto del PMI aumentó a 52,1 desde 50,0 en julio, superando la previsión media del sondeo de Reuters de 51,7. Esta lectura supone un sólido aumento del dinamismo económico tras una expansión del 0,4% en el segundo trimestre.
La actividad manufacturera fue la que lideró la aceleración, y el PMI del sector aumentó hasta el 52,8, desde el 51,9, superando la estimación de la encuesta del 51,8. El PMI de los servicios se mantuvo sin cambios en el 51,7, igualando el nivel de julio y desafiando las preocupaciones sobre la debilidad de este sector después de un segundo trimestre moderado. La mejora general refleja un repunte de base amplia en los pedidos nuevos, especialmente en la fabricación, junto con la reanudación del crecimiento de las exportaciones, lo que ha ayudado a compensar las interrupciones relacionadas con las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente.
Las tendencias del empleo también llegaron a mostrar signos de estabilización. Las empresas retomaron el empleo por primera vez este año, y la creación de empleo en el sector de los servicios se aceleró al ritmo más rápido en ocho meses. Esto se produce después de tres años consecutivos de condiciones de mercado laboral moderadas, lo que indica un cambio provisional hacia una normalización económica más amplia.
La presión de los precios continuó disminuyendo, si bien siguió siendo elevada con los estándares históricos. La inflación de los costes de entrada se ralentizó hasta alcanzar su nivel más bajo en seis meses, mientras que la inflación de los precios de la producción cayó hasta su nivel más bajo en cinco meses. A pesar de estas mejoras, la inflación sigue siendo una preocupación principal para los responsables de las políticas, ya que el Banco Central Europeo (BCE) se está preparando para su segundo aumento de tipos de interés en 2026, según una encuesta de Reuters publicada la semana pasada.
Chris Williamson, economista jefe de negocios de S&P Global Market Intelligence, observó que la actividad industrial vuelve a ser el principal impulsor del crecimiento, apoyado por los servicios. Subrayó el papel del almacenamiento preventivo para mantener la producción manufacturera a pesar de las interrupciones persistentes de la cadena de suministro en Oriente Medio. Williamson también mencionó la creciente demanda de productos relacionados con la IA y el aumento del gasto en defensa, especialmente en Alemania, como factores que impulsan la producción.
Los datos preliminares del PMI sugieren que la economía de la zona del euro está en camino de un tercer trimestre más sólido, ya que el crecimiento del producto compuesto apunta a una expansión sostenida. No obstante, la combinación de un crecimiento resiliente, una inflación persistente y una actividad de contratación renovada puede reforzar las expectativas de que la BCE mantenga una postura de política restrictiva, lo que deja abierta la posibilidad de elevar aún más los tipos en los próximos meses.












