Las acciones europeas cerraron el miércoles en gran medida sin cambios, ya que los inversores equilibraron el avance provisional de las negociaciones entre Irán y Omán sobre el Estrecho de Ormuz con la creciente expectativa de inflación en EE. UU.
El STOXX 600 paneuropeo bajó un 0,01% hasta 656,41, mientras que el índice del Financial Times de Londres disminuyó un 0,07% hasta 10.878,12. El DAX de Frankfurt subió un 0,08% hasta 26.285,96, el CAC-40 de París avanzó un 0,27% hasta 8.462,39 y el FTSE MIB de Italia se elevó un 0,31% hasta 52.882,99. El IBEX-35 de España aumentó un 0,05% hasta 20.067,30, y el PSI-20 de Portugal prácticamente se mantuvo en 9.446,39.
Entre los sectores del Índice STOXX 600, los grupos financieros fueron los que lideraron los avances con un aumento del 1%, con Deutsche Bank subiendo un 4,3% hasta alcanzar su nivel más alto desde julio de 2011 y Commerzbank ganando un 2,8%. Las acciones tecnológicas se quedaron atrás, cayendo un 0,8%, mientras que el sector de la atención sanitaria disminuyó un 1%.
El riesgo geopolítico se concentra en las conversaciones entre Irán y Omán sobre el estrecho de Ormuz, un punto clave para aproximadamente un quinto de los envíos mundiales de petróleo y gas. Una fuente iraní de alto nivel ha indicado que se están llevando a cabo conversaciones y que cualquier reapertura del canal marítimo seguirá dependiendo del cumplimiento por parte de Estados Unidos de las demandas iraníes. Los mercados europeos mostraron poca sensibilidad ante estos avances, y los inversores consideran la incertidumbre como un factor de riesgo en lugar de un elemento clave para mejorar las previsiones.
En los EE.UU., los datos de los gastos de consumo personal más fuertes de lo esperado, el indicador de inflación preferido de la Reserva Federal, aumentaron las expectativas de un posible aumento de tipos en la reunión de septiembre del banco central. Los operadores buscarán más claridad en las comunicaciones de la Fed en las próximas semanas mientras evalúan la trayectoria de la política monetaria ante la persistente presión inflacionaria.












