Las acciones europeas retrocedieron este martes, lastradas por un repunte de seis sesiones consecutivas en el precio del petróleo y por el aumento de la cautela ante los datos de inflación en Estados Unidos.
El índice paneuropeo STOXX 600 perdía un 0,3% a media mañana en Londres, en línea con las caídas registradas en las principales bolsas regionales. El FTSE 100 de Londres cedía un 0,4%, mientras que el DAX alemán y el CAC 40 francés anotaban descensos del 0,2% cada uno. Las acciones del sector energético lideraron las pérdidas, en un reflejo del impacto negativo de los mayores precios del crudo.
El alza en el precio del petróleo, impulsado por preocupaciones sobre el suministro y una demanda robusta, ha avivado los temores sobre su posible efecto inflacionista. Los inversores también se preparan para la publicación del índice de precios al consumo (CPI) de EE.UU., prevista para finales de semana, que podría influir en la trayectoria de la política monetaria de la Reserva Federal. Una lectura de inflación superior a lo esperado podría retrasar los recortes de tipos previstos, endureciendo las condiciones financieras.
Los analistas destacaron que la sensibilidad del mercado a los riesgos inflacionistas ha aumentado en un contexto en el que los bancos centrales, incluido el Banco Central Europeo, han adoptado un enfoque prudente en materia de relajación monetaria. "La combinación de unos precios del petróleo más altos y unas expectativas de inflación persistentemente elevadas está generando un viento en contra para las bolsas", señaló un estratega de un gran banco europeo.
Los precios del petróleo prolongaron sus ganancias tras el acuerdo de la OPEP+ de mantener los recortes de producción durante el segundo trimestre, lo que respaldó los precios pese a las preocupaciones sobre la demanda global. Los futuros del Brent subieron un 0,7% hasta 87,40 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) de EE.UU. avanzó un 0,6% hasta 83,10 dólares.
El sector energético del STOXX 600 fue el peor performer, con una caída del 1,1%, al erosionar los mayores costes de los combustibles los márgenes corporativos. Las utilities y los valores de consumo básico también se quedaron atrás, mientras que las tecnológicas mostraron cierta resiliencia con un avance moderado del 0,1%.
La atención del mercado sigue centrada en la publicación del CPI estadounidense del viernes, que arrojará nueva luz sobre las tendencias inflacionistas. Cualquier sorpresa al alza podría reforzar las apuestas por un período prolongado de tipos de interés más altos por más tiempo, ejerciendo mayor presión sobre las valoraciones bursátiles.
El euro se mantenía estable frente al dólar en 1,0830 dólares, mientras que el rendimiento del bono alemán a 10 años subía ligeramente hasta el 2,45%, en un reflejo de la cautela en los mercados de renta fija ante los datos clave.



