Los mercados de valores europeos subieron ligeramente después de que disminuyeron las expectativas del mercado sobre futuras subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos. La modificación en la perspectiva de la política monetaria contribuyó a los movimientos más amplios en los mercados, creando un entorno favorable para los índices regionales.
Al mismo tiempo, el alivio en la especulación sobre subidas de tipos de interés ayudó a impulsar los precios del oro, ya que los inversores reevaluaron la trayectoria de los costos de préstamos y las valoraciones de las monedas a nivel global.



