Las acciones rusas retrocedieron el martes, con el índice MOEX de Rusia cerrando un 4,18% más bajo. El índice de referencia, que sigue el desempeño de las acciones más grandes y líquidas del país, extendió las caídas mientras los inversores ponderaban las presiones macroeconómicas y las incertidumbres geopolíticas en curso.
La amplia venta de acciones siguió una semana de volatilidad, con acciones de energía y sectores financieros entre las más afectadas. Las empresas de peso como Gazprom y Sberbank contribuyeron a la caída del índice, reflejando una mayor cautela de los inversores hacia los activos rusos. Los volúmenes de comercio permanecieron elevados, indicando una participación activa a pesar del sentimiento negativo.
La caída se produce mientras las sanciones occidentales siguen pesando en el sentimiento de mercado, limitando el acceso a capital internacional y restringiendo los flujos comerciales. Los analistas destacaron que la ausencia de medidas políticas frescas o señales de alivio de las autoridades no lograron compensar el impulso negativo. La caída del índice en rublos subraya los desafíos que enfrentan los inversores domésticos ante un período prolongado de riesgo elevado.


