El euro se fortaleció frente al dólar estadounidense el viernes, después de que los datos económicos de EE.UU., más débiles de lo esperado, redujeron las expectativas del mercado sobre un posible aumento de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal el próximo mes.
La paridad EUR/USD avanzó un 0,3% hasta 1,0850, extendiendo las ganancias de la sesión anterior tras conocerse un descenso en las solicitudes de subsidio por desempleo en EE.UU. y una ralentización en la actividad manufacturera. El índice del dólar, que mide la evolución de la moneda estadounidense frente a una cesta de divisas principales, retrocedió un 0,2% hasta 104,10.
Los operadores redujeron sus apuestas por una subida de tipos de la Fed tras la publicación de los datos. Los futuros sobre los fondos federales reflejaban una probabilidad del 58% de un aumento de 25 puntos básicos en la próxima reunión de política monetaria del banco central, programada para el 1 de mayo, frente al 68% del día anterior, según datos de CME Group’s FedWatch. Este cambio reflejó una mayor preocupación por el ritmo de crecimiento económico en EE.UU., en un contexto de presiones inflacionarias persistentes.
Los responsables de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) han adoptado un enfoque más cauto en cuanto al endurecimiento monetario, con algunos miembros del Consejo de Gobierno destacando la necesidad de evaluar los datos entrantes antes de decidir nuevos ajustes en los tipos. El miembro del Consejo de Gobierno del BCE, François Villeroy de Galhau, reiteró el jueves que los costes de financiación en la zona euro probablemente seguirán siendo restrictivos durante un período prolongado, aunque no descartó nuevos aumentos si fuera necesario.
La divergencia en las perspectivas de política monetaria entre la Fed y el BCE ha respaldado la reciente fortaleza del euro. Mientras la Reserva Federal enfrenta incertidumbre en torno a la inflación y el crecimiento, el BCE ha mantenido una postura más restrictiva, manteniendo los tipos en niveles elevados para contener las presiones inflacionarias.
Los analistas de Goldman Sachs señalaron que los últimos datos podrían retrasar una subida de tipos de la Fed, aunque advirtieron que sería necesario un descenso sostenido de la inflación para modificar materialmente la postura del banco central. "La Fed sigue dependiendo de los datos, y un solo mes de cifras más débiles no altera la trayectoria inflacionaria a largo plazo", indicaron en una nota dirigida a sus clientes.
Las ganancias del euro también se vieron respaldadas por un modesto repunte en los mercados bursátiles europeos, con el índice Stoxx 600 subiendo un 0,4% mientras los inversores asimilaban unos resultados corporativos mixtos y señales económicas. No obstante, la principal fuerza impulsora del movimiento en la paridad EUR/USD siguió siendo el retroceso del dólar.












