El dólar estadounidense tiene una ventaja de aproximadamente tres a uno respecto al euro en la economía tradicional, pero esa disparidad explode hasta más de 300 a uno una vez que las transacciones se suceden en la red, según Ryan Connor de RockawayX.
Las stablecoins emparejadas con el euro suman actualmente 711 millones de euros, lo que representa menos del 1% del total de oferta de stablecoins. El abismal vacío en la cadena se debe a la dependencia del camino: las redes ancladas en dólares, las piscinas de liquidez y las parejas de trading establecidas temprano en este ámbito crean una inercia que se refuerza a sí misma, y se ve agravada por la ausencia relativa de infraestructuras de finanzas descentralizadas denominadas en euros.
Connor argumenta que la dinámica está empezando a cambiar. La regulación de la Unión Europea en el marco de los Mercados de Activos Criptográficos (MiCA) está creando rutas de emisión más claras para los tokens vinculados al euro, mientras que la aparición de las vías de almacenamiento en euros proporciona la infraestructura necesaria para apoyar una mayor adopción de estables en euros.
El contraste entre la modesta dispersión offchain y la extrema divergencia onchain pone de manifiesto cómo los mercados de activos digitales han replicado y amplificado efectivamente las jerarquías monetarias tradicionales en lugar de crear un campo de juego equitativo para las monedas fiat alternativas.













