El DAX se disparó hasta un récord fresco el viernes por la tarde, aumentando un 0,8% hasta los 26.580,64 puntos, superando el máximo intradía anterior de 26.573,50 puntos. El avance incrementó la ganancia del índice de 2025 en aproximadamente el 8,5%, anulando las pérdidas anteriores vinculadas a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
Kevin Warsh, gobernador de la Reserva Federal de EE. UU., en su discurso en el simposio anual de Jackson Hole, reiteró las preocupaciones sobre los riesgos de inflación elevada, afirmando que la Fed tendría que actuar si la presión sobre los precios no se dirigiera hacia el objetivo del 2% en el momento oportuno. Warsh también expresó confianza en la resiliencia de la economía, mientras que los analistas de Capital Economics observaron que sus declaraciones reforzaron la credibilidad de la Fed en cuanto al control de la inflación.
El sentimiento del mercado contó además con el apoyo de una caída de los precios del petróleo, lo que disminuyó la presión inflacionaria, según Jürgen Molnar, estratega de mercado. El retroceso del crudo coincidió con la información de una posible salida de Venezuela de la OPEP, lo que aumentó la volatilidad en los mercados energéticos.
Los ganos en el DAX fueron amplios, con los fabricantes alemanes de automóviles liderando los avances. Los valores de BMW, Mercedes-Benz y Volkswagen aumentaron entre un 2,1% y un 3,9%, extendiendo las ganancias de la sesión anterior y clasificándose entre los valores más destacados del índice.
Los datos económicos aportaron nuevos impulsos, entre ellos el último Índice del Clima Empresarial de Ifo, que indica una mejoría en el sentimiento empresarial. Carsten Klude, jefe economista de M.M. Warburg & Co, menciona los mejores resultados empresariales, los mejores indicadores macroeconómicos y los indicadores avanzados positivos como factores que apoyan un mayor aumento del valor de las acciones alemanas, a pesar de los desafíos estructurales en curso.












