Un informe de Citrini Research prevé un repunte de los bonos del gobierno de Estados Unidos, ya que la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro avanzan hacia un marco de políticas coordinadas destinado a reducir los costes de endeudamiento a largo plazo. La firma espera que el diferencial entre los rendimientos de los bonos del Tesoro a 5 y 30 años se reduzca en los próximos tres meses, con unos bonos a 30 años que obtendrán mejores resultados que las letras a más corto plazo.
El esperado reajuste de políticas, descrito como un «giro del Tesoro», consiste en que el Tesoro de los Estados Unidos transfiera la emisión a deuda de vencimiento más corto, a la vez que la Reserva Federal reduce su cartera de activos. Esto incentivaría a los bancos comerciales a absorber más valores con vencimiento corto, reduciendo la oferta de bonos de vencimiento largo y ejerciendo una presión descendente en los rendimientos a 30 años. Citrini recomienda a sus clientes posicionarse para este resultado, dando preferencia a la deuda de mayor duración.
La previsión coincide con un discurso previsto del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en el Simposio de Jackson Hole el viernes, donde se espera que desarrolle iniciativas dirigidas a reducir el balance de la entidad central y revisar su estructura de vencimientos de activos. Por otro lado, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció planes la semana pasada para aumentar las subastas de bonos a largo plazo, después de que los rendimientos a 30 años se acercaron a máximos de dos décadas.
El pronóstico de Citrini difiere de su perspectiva a largo plazo, que sigue siendo pesimista con respecto a los bonos de vencimiento prolongado. La empresa sostiene que la estrategia de Bessent, que consiste en mantener el crecimiento económico nominal por encima de los costos de endeudamiento del gobierno, podría hacer que los tenedores de bonos obtengan rendimientos inferiores a la inflación. La firma también advierte de que los tipos de interés más bajos a largo plazo podrían provocar un aumento del endeudamiento, lo que ampliaría las presiones inflacionistas con el tiempo.
El siguiente hito clave llega el 4 de noviembre de 2026, cuando se espera que el anuncio de reembolso del Tesoro revele la amplitud del cambio en la estrategia de gestión de la deuda. Los participantes del mercado evaluarán la alineación entre la política fiscal y monetaria en ese momento.












